viernes, 4 de mayo de 2012

La mamá de Ernesto

Ernesto Solís Orantos y su mamá

Desde pequeña he querido ser madre; más que por el ínclito instinto maternal, por la necesidad de formar una familia, un hogar, un lugar en el que todo iría bien aún cuando en el exterior no fuera así.

No sería hasta 2002, seguramente auspiciada por las mujeres que entonces me rodeaban, cuando tuve el deseo real de serlo, y lo que comenzó como un sueño se transformó más tarde en un objetivo vital (una vividora como yo no podía perderse la experiencia biológica y emocional por excelencia). Era un objetivo que podía considerarse como dos: el de estar embarazada y sentir cómo alguien podía crecer en mí y el de tener un hijo y cuidarlo, mimarlo, protegerlo y darle todo el amor del que fuera capaz.

Eso fue hace 10 años... Tras un proceso de adopción interminable -que de hecho aún no ha acabado- con innumerables y penosos inconvenientes, varios infructuosos tratamientos de infertilidad, bastante frustración y mucha tristeza... cuando ya casi había perdido la esperanza y la ilusión y mi sueño se desvanecía entre jornadas de trabajo extenuantes y miles de kilómetros... una mañana radiante de verano me di cuenta de que Ernesto habitaba en mí...

Tardé varios meses en creerlo. Un milagro dijeron los del Gregorio Marañón... Mi milagro.

No voy a relatar el embarazo del cual casi ni me enteré, ni el parto del que me enteré muy bien (me dijo Gloria, la maravillosa matrona de La Paz, que no dijera que había durado 24 horas así es que diré que entré el sábado por la noche y Ernesto nació el lunes por la mañana...) porque nada de eso tiene la mínima relevancia y estoy segura de que mi memoria lo eliminará como tantas otras cosas... El primer recuerdo trascendente fue verle la carita... no me es posible relatar la emoción tan intensa que sentí... me pareció el ser más hermoso de la Tierra... lo más precioso que había visto jamás... no podía contener las lágrimas y con ellas comencé a besarle con suavidad para que supiera que no estaría solo jamás. El segundo fue la voz de una enfermera preguntando por la mamá de Ernesto

La madre (V. Pudovkin, 1926)
Hasta ese momento creía haber hecho cosas importantes en mi vida, creía haber aprovechado el tiempo, haberme convertido en una persona buena, responsable, solidaria... y todo eso se quedó corto cuando aquella enfermera, sin darse cuenta, me cambió la identidad y me hizo invencible, poderosa, valiente y... mamá.

No fue hasta estar en casa, cuando se acabó el permiso de paternidad (qué corto es, corcho) y me quedé a solas con mi bebé, cuando me llegó la conciencia y lo supe, supe que sería la mamá de Ernesto para siempre y ya no habría nada más importante ni más urgente.

Estos dos meses han sido fascinantes. Me siento tan querida, tan completa... Ernesto ha recibido más regalos que yo en toda mi vida.  Regalos en forma de palabras (gracias a todos los que habéis dejado en mi muro preciosos comentarios), ropita, juguetes o canciones (maravillosas las nanitas de los lopecitos). Ernesto es muy afortunado con tantas personas que le quieren (Ernesto tiene ocho abuelos que lo adoran y una familia extensísima que no se puede contar con los dedos, además de unos padrinos fantásticos).

Me han preguntado que si no echo de menos trabajar... pero ¡si nunca he trabajado tanto! Ernesto es mi cliente más exigente -también el que más me complace y satisface- y, por primera vez desde que me hice autónoma, no trabajo sola: tengo un socio que es el mejor papá que nadie pueda desear y la fortuna de tener a personas que me acompañan en este camino: a mi mamá, la mamá de mi comadrita, a la mamá de su mamá,  la mamá de Lalú, la mamá de Pía y Pepa (http://lamamadepiaypepa.blogspot.com.es) -qué buenos consejos, amiga-, la mamá de Duarte y Julieta, la mamá de Claudia y Celia, la mamá de Resti y Mario, la mamá de Pablo y Adriana, la mamá de los cuatro magníficos, la mamá de Pablo, Fabio y Marcos, la mamá de María y Nono, la mamá de Paula y Celia, la mamá de Dorita, Antonia y Elena, la mamá de Bárbara, la mamá de Paula, la mamá de Pedro e Inés, la mamá de Nando y Guille, la mamá de Juancho y Candela, la mamá de Álvaro y Patricia, la mamá de Matías y Julieta, la mamá de Carla, la mamá de Dan y Henar, la mamá de Sara, la mamá de Izan, la mamá de Sandra y José Luis y todas las madres que como ellas me acompañan y me sirven de inspiración... y a todas las mamás sin hijos que nos ayudan y hacen de este mundo el sitio mejor en el que Ernesto puede vivir (gracias Titaagüe, Sissi, Melita, Topita, Mónica, Lopecitos, Ilaria, Severine...).

... sin lugar a dudas esto es lo mas selvático y maravilloso que he hecho en mi vida...

20 comentarios:

  1. ME ALEGRO MUCHO, ANA. DISFRUTA A TOPE DE ESTOS MOMENTOS PORQUE CRECEN MUCHO MÁS RÁPIDO DE LO QUE CREES. CELIA, MI HIJA PEQUEÑA, YA TIENE 3 AÑOS Y MEDIO Y A MÍ ME PARECE QUE NACIÓ AYER.
    APROVECHA EL MOMENTO.
    MUCHOS BESOS.
    MARÍA JOSÉ R.

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    1. Gracias, mamá de Celia :-) Seguiré tu consejo a pies juntillas.

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  2. FELICIDADES UNA VEZ MÁS ANA!!!
    Gracias por acordarte también de la mamá de Juancho y Candela.

    Muy bonito lo que escribes y sobre todo, lo que sientes... Disfruta, disfruta y disfruta, no puedo decirte otra cosa, porque, aunque te parezca imposible, cada día lo querrás más, cada mes, lo necesitarás más, cada año, lo pensarás más. Es tuyo, siempre...
    Besos,
    Almudena

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    1. Gracias Almita. Cómo no me iba a acordar... eres purita fuente de inspiración y, además de mamá, una mujer guapísima y fantástica :-)

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  3. Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy (esto es lo más sabio que puedo decir ahora mismo).

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    1. Mi Topita... que te quiero mucho, corcho! Gracias por estar siempre, siempre.

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  4. Pues como siempre, tus palabras dejan vacías de contenido todas las que nosotros podamos decir...

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    1. Pero eso no puede ser! :-) Gracias por dotar de significado a las mías...

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  5. Qué emoción; esto sí que. Enhorabuena y disfruta.

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  6. si las lágrimas me dejan escribir algo, te diré que gracias! Gracias a ti por confiar desde el primer momento en La mama de Pía y Pepa, por no dudar en contar conmigo para tus miedos y preguntas, por darme esta lección de "oratoria" ( porque poc@s saben escribir como tú ) y por demostrarle al mundo que los sueños se cumplen!!!
    Qué afortunado es Ernesto por tener una mamá como tú.
    Un carro de besos...

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    1. Ay, mi Pauli... qué suerte haberte conocido y qué suerte la de tus dos princesas y tu rey...

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  7. Querida Ana:
    Pero ¡qué bonito! Todo lo que haces, dices o escribes me emociona y me inspira siempre. De este maravilloso homenaje que haces a la MATERNIDAD, con mayúsculas, sale una ternura y una sensibilidad que me han puesto "los vellos de punta", como dicen en Andalucía. Esas palabras, tus palabras, retratan a una Anita distinta, más frágil, vulnerable y más segura al mismo tiempo, tan conmovedora... Como te he escrito en el muro, tú me has enseñado a ser mejor madre. Puedo añadir que también soy mejor persona desde que te conocí y que hoy me has hecho feliz, muy feliz por hacerme partícipe de esa experiencia tan maravillosa que estás viviendo y por acordarte de una madre imperfecta como yo. No sabes qué bien me haces.Gracias, gracias, gracias.

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  8. Mi querida y admirada Sonia: la perfección no existe y si lo hiciera no habría quién la soportara. Tu imperfección es una bendición para los que te queremos. Eres mucho más que una madre perfecta, eres una madre entregada, leal, convencida, creativa, valiente, inquebrantable y maravillosa y la fortuna por conocerte, sin duda, es mía...

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  9. Hola, Anita. Soy la mamá de Nono y María. Aunque ahora son unos adolescentes potentes y un poco latosos, leyendo tus reflexiones he recordado todo lo que se siente cuando empiezas esta fascinante aventura de la maternidad. Tienes razón, delante de esas caritas te parece que has tocado el cielo con las manos.Y Ernesto estará en la gloria rodeado de tanto cariño. Muchos besos para los dos. Elisa

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    1. Mi querida Elisa: gracias por tus palabras. Cuánto me inspiré visitando tu precioso hogar. Me gustan los interiores de las casas, por ellos se conoce a quienes las habitan. En la tuya se respira amor, felicidad, bienhacer, imaginación, bienser, perseverancia, bienestar... anda que no me queda que aprender... Gracias, maestra.

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  10. La Mamá de Ernesto es la mejor Mamá del mundo y después de dedicarle más de 24 horas al día a su retoño, le da tiempo a escribir unas líneas.... es de otro planeta y me tiene abducido.
    El Papá de Ernesto

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  11. Mi querido Papá de Ernesto: qué penosa y triste y absurda sería la vida sin ti. Sin ti no quiero nada (yo con tú, siempre). Gracias por dejarte abducir y por saber ser (el mejor), saber hacer (lo mejor) y, sobre todo, estar siempre (para que todo sea mucho mejor), en lo bueno y en lo malo... (trinitizada)

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  12. Hola Ana, me he metido en tu blog al ver que Mónica Galán te echaba de menos y en fin...he sentido curiosidad y he leido este post, con el cual me identifico aunque todavía, a mis 34 años, no me haya puesto a "intentarlo"...
    Soy profesora de Yoga y este fin de semana me especializo en Kundalini Yoga Infantil...donde estoy segura esta canción va a sonar y espero que te guste para tu bebe Ernesto http://open.spotify.com/track/5A02gU1JEyQU7d1QB0YA3t
    Sat Nam significa Yo soy la verdad
    Wahe Guru significa algo así como "oh, yeah" ;-)
    Espero que te guste
    Un abrazo, Cris
    @Cristina_SanPas
    ENHORABUENA A ERNESTO POR TENER ESA PEDAZO MAMA

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  13. Muchas gracias, Cris ¡me ha encantado la canción! Y a Ernesto también :-)

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